El plan de parto y de nacimiento es "un documento en el que la mujer puede expresar sus preferencias, necesidades, deseos y expectativas sobre el proceso del parto y el nacimiento" de su hijx, según el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. ¿Qué razones tenemos para hacerlo cuando estamos embarazadas?
- Es una buena oportunidad para familiarizarse con algunos términos que -tristemente- forman parte de las rutinas médicas que se realizan a las mujeres durante el parto. Como "rotura de membranas", "amniotomía", "episiotomía", "oxitocina (sintética)"... Y también con otros conceptos que, quizás menos popularizados, son igual de importantes, como "libertad de movimiento", "piel con piel", "cuidados madre canguro"...
- Hay mujeres que desde que sabemos que estamos embarazadas nos gusta leer sobre crianza ya pensando en lo que viene después de la gestación. Muy normal. Sentarnos a escribir el plan de parto y de nacimiento nos ayuda a colocarnos en lo que estamos viviendo ahora y nos anticipa algo que sucederá seguro: el parto y el nacimiento de nuestra criatura. Parece algo obvio pero a veces sucede que esa experiencia de transición se queda en la mujer como algo puramente anecdótico, para nada importante (pero acaso no es algo transitorio?)...
- Esa toma de conciencia y la comprensión de algunas cuestiones que rodean al parto nos hacen posicionarnos: el plan de parto y de nacimiento te cuestiona directamente y te pregunta qué quieres, qué te gustaría que ocurriera, cómo te imaginas el transcurso de tu parto, cómo visualizas el nacimiento de tu hijx.
- Esas preguntas llevan implícito un supuesto: Tú decides. Es cierto que el parto y el nacimiento están envueltos en una magia, un interrogante... entre la vida y la muerte. No por hacer un plan de parto éste va a desarrollarse como tú lo esperas: tampoco por ir a tal o cual hospital, por optar por un parto domiciliario, apostar por tal o cual matrona, ser acompañada por una doula, etc. Sin embargo, el plan de parto y de nacimiento te están diciendo "Ey, hay una variabilidad considerable de intervenciones, de maneras de hacer y de estar durante tu parto y el nacimiento de tu hijx y eres tú quien eliges cómo puede transcurrir según se vaya desarrollando todo".
- Y como en toda cuestión donde hay elección también hay libertad. El plan de parto y de nacimiento es un ejercicio de tu libertad: eres libre para decidir qué quieres. No estás obligada a parir de tal o cual manera, como parió tu hermana, tu vecina, tu madre, tu amiga... Puedes decidir qué quieres. Repito: eres libre.
- Y como en toda cuestión donde se es libre también se es responsable. El parto es una experiencia intensa para con una misma porque toda tú te ves inmersa en ella, a todos los niveles: física, emocional y mentalmente. Durante el parto una mujer es vulnerable porque toda ella está puesta en ese trabajo, conectada y esperando a esa criatura que está por salir por vez primera al mundo. Por eso es que es realmente importante ejercer esa libertad de decisión.
- Es plan de parto y también de nacimiento: cuando nazca tu hijx habrá una serie de intervenciones que le realizarán o no dependiendo de lo que decidas (vacunas, pruebas de oídos, vitaminas...) al igual que si os separan o no. También tendrás que decidir qué tipo de alimentación quieres para él o ella (lactancia materna exclusiva o no... en algunos hospitales aún se da a lxs recién nacidxs sueros glucosados, por ejemplo).
- Al fin, el plan de parto y de nacimiento es un documento útil para ejercer nuestro poder sobre nuestro propio cuerpo y el de nuestras criaturas. Para decirnos y decirles cómo queremos ser tratadas y cómo queremos que sean consideradxs nuestrxs hijxs.
Hay tantos planes de parto y nacimiento como mujeres hay sobre la Tierra. Cada una tenemos una manera de expresarnos, de decir lo que queremos y cómo lo queremos... más directas, menos, más o menos cariñosas, utilizando más o menos términos legales... para gustos los colores que se suele decir. Aquí comparto algunos planes de parto que podemos encontrar en la red (aparte del del Ministerio que está en las primeras líneas):
Plan de parto de subversivo (de lectura altamente recomendable).
Hojas de consentimiento y plan de parto de El Parto es Nuestro
(también muy recomendable).
Mi experiencia fue muy grata: sola con mi cuaderno y las notas de la doula que me acompañaba bajo el brazo y un bolígrafo me fui unas cuantas mañanas a desayunar a una cafetería en las que hacían unas muy buenas barritas con aceite y tomate. Disfruté como una enana redactando un plan de parto con mucho cariño y empatía hacia el equipo médico y, sobre todo, cogiendo las riendas de mi parto y del nacimiento de mi hijo :)
Lo más importante es que cada una encontremos nuestras razones para escribir nuestro plan de parto y de nacimiento. Y que estemos a gusto con lo decidido.
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